Contribuir a la educación de niñas, niños y jóvenes mediante un sistema de valores basado en la Promesa y Ley Scout (en sus versiones tradicional o adaptada según elección personal), aplicado a través del Método Scout reinterpretado y la Metodología Meraki, para desarrollar autonomía, pensamiento crítico y ciudadanía activa que construya localmente la utopía posible de un mundo con muchos mundos, donde las personas gocen de vida digna y jueguen papel constructivo en la sociedad.
Para el año 2031, el CDE Grupo Scout Meraki será reconocido como referente nacional de escultismo crítico y comunitario, consolidando una membresía activa y estable de 150 niños, jóvenes y adultos, con propuestas pedagógicas innovadoras que transformen el escultismo colombiano desde los principios de educación popular, autonomía y participación juvenil protagónica.
Ley y Promesa Scout en versiones tradicional y adaptada inclusiva
Método Scout reinterpretado desde perspectiva crítica-popular
Protección Integral de niños, niñas y adolescentes como prioridad absoluta
Metodología Meraki basada en Investigación-Acción Participativa
Principios Meraki: Libertad, Autonomía, Solidaridad, Apoyo Mutuo
cifrar su honor en ser digno de confianza.
ser leal.
ser útil, solidarix y sirvir a los demás sin esperar nada a cambio.
ser amigx de todxs y hermanx de cualquier otro Scout sin distinción.
ser cortés y respetuoso de la dignidad de los demás y de sus convicciones.
protege la vida, la naturaleza y es amigx de los animales.
ser una persona que es responsable, ordenada, y que respeta las normas y que es crítica de ellas.
reir y cantar en sus dificultades
ser trabajador, cuidadoso del bien propio y ajeno y valora el trabajo.
ser una persona coherente en pensamiento, palabra y acción.
Yo
Por mi honor y con la gracia de mis convicciones
Prometo hacer todo cuanto de mi dependa para ser mejor cada día,
Estar listx para cumplir mis deberes conmigo, lxs demás y mis convicciones.
Y, en adelante, ayudar al prójimo en toda circunstancia
Para servir y cumplir fielmente la ley Scout.
Para el Centro de Desarrollo Escultista (CDE) Grupo Scout Meraki, el Método Scout es el máximo diferenciador de la propuesta Scout respecto a otros modelos de educación (formal y no formal), por lo que no es un conjunto de reglas estáticas, sino un sistema vivo de auto educación no-formal. Se define como una propuesta pedagógica que busca crear ambientes seguros, activos y divertidos donde los jóvenes, a través de la aventura, desarrollen una conciencia crítica y se reconozcan como sujetos históricos capaces de transformar su realidad.
La Promesa y la Ley Scout: Autonomía y Esperanza Viva
La adhesión voluntaria a la Ley y la Promesa es la máxima expresión de autonomía con responsabilidad. No es un contrato de obediencia, sino un compromiso personal asumido sin miedo al castigo ni coacción externa. La Ley es la herramienta práctica para entender los valores del movimiento, mientras que la Promesa es el compromiso personal y voluntario de dar lo mejor de sí mismo. Bajo la óptica de Freire, es una "esperanza viva" que rechaza el fatalismo; un pacto ético de transformar el mundo por convicción, amor y solidaridad, libre de coacción, miedo o castigo.
Aprender Haciendo: La Praxis de la Transformación
Este elemento define el aprendizaje como un ciclo constante de acción y reflexión. El joven no es un receptor pasivo, sino un sujeto histórico que descubre sus capacidades al intervenir en la realidad. Es el desarrollo personal mediante el acercamiento empírico y la aventura de descubrir el mundo. Se sintetiza en la premisa: "Yo me transformo al transformar, yo soy hecho por la historia al hacerla". Busca fortalecer los lazos entre pares y fomentar la apropiación de los procesos mediante la participación activa, donde el joven se reconoce como un actor capaz de intervenir en su propia historia.
El Sistema de Patrullas o Equipo: Laboratorio de Autogestión
La patrulla (o equipo) es el espacio donde se vive el apoyo mutuo y el trabajo colaborativo para alcanzar metas comunes. Aquí se ensayan nuevas formas de organización social donde el poder se distribuye y el liderazgo es rotativo y solidario, eliminando las estructuras de mando para dar paso al apoyo mutuo. Es la estructura básica de organización y el modelo ideal de democracia directa. Permite una directriz intuitiva donde los jóvenes organizan su vida grupal de forma autónoma: comparten responsabilidades, toman decisiones, ejecutan y evalúan sus actividades. Es el espacio donde se ejercita la autorregulación y la construcción colectiva de metas y acuerdos comunes.
Marco Simbólico: Magia, Sueño y Utopía
Es el vehículo conductor que conecta las metas pedagógicas con los intereses de los jóvenes a través del relato, la creatividad y la imaginación. El marco simbólico no es una fantasía infantil, sino un sueño inspirador y motivador que permite construir nuevas utopías. Estas narrativas renuevan el compromiso con la historia, permitiendo que los jóvenes imaginen escenarios de libertad que luego trabajarán para hacer tangibles en su realidad cotidiana. Entendemos el marco simbólico como un lenguaje que permite humanizar las relaciones con el mundo, construyendo sueños inspiradores que hacen tangible lo intangible y renuevan el compromiso con la construcción de nuevas realidades.
La Progresión Personal: La Tensión entre Palabra y Silencio
Es un esquema de reconocimientos que motiva al educando a involucrarse consciente y activamente en su propio desarrollo. Se vive en una tensión permanente entre la palabra de los educandos y el silencio del educador, permitiendo que cada joven potencie su desarrollo personal a su propio ritmo, mediante estímulos positivos que refuerzan su identidad y autonomía. El crecimiento no se define como una ruta estandarizada, sino un proceso gradual de empoderamiento donde el joven va tomando la voz y el protagonismo de su propia evolución. El éxito de la progresión se mide en la capacidad del joven para expresar su identidad y en la sabiduría del educador para retirarse conforme el educando gana terreno en su autonomía.
Naturaleza: El Mundo como Laboratorio para Defender la Vida
La naturaleza es la "no-aula" y el mundo se convierte en nuestro laboratorio. Es el escenario ideal para la exteriorización de las metas educativas. Se entiende como un concepto amplio que abarca lo natural (montañas, parques nacionales, la ruralidad) y lo urbano (espacio público, parques de barrio, ríos, etc). Su fin es permitir que el joven aprenda a ver el mundo con ojos propios para defender la vida, resignificando el territorio y rescatando su importancia tanto ambiental como patrimonial, étnica y cultural.
Apoyo del Adulto No Interferente y Estimulante
El papel del adulto es una presencia consciente que renuncia al ego adultocentrista y al militarismo. Su rol no es pasivo: el adulto es un agente ESTIMULANTE que actúa activamente para garantizar el ejercicio de la libertad, la seguridad física y emocional, y el bienestar integral de los jóvenes. Es quien, desde una relación de horizontalidad, reta a los educandos, motiva la curiosidad y asegura que el espacio educativo sea fértil para la autogestión, abandonando la jerarquía por una regulación armónica basada en las necesidades y capacidades de cada cual. El adulto actúa como una presencia "pedagógica" que mantiene el velo de la aventura mientras garantiza la seguridad y el bienestar. Su papel no es el de un jefe, sino el de un agente que ayuda a los jóvenes a conocer críticamente la realidad y los reta a asumir la responsabilidad de la autogestión, actuando como un facilitador que confía plenamente en el proceso del joven.
El Compromiso con el Entorno: Formación del Sujeto de Cambio
Este elemento es la base de la pedagogía crítica de Meraki: consiste en conocer la realidad críticamente para transformarla. El objetivo es formar al sujeto del cambio capaz de proponer "utopías viables". Es el puente final donde la Libertad, la Autonomía, la Solidaridad y el Apoyo Mutuo dejan de ser conceptos teóricos y se convierten en acciones territoriales que buscan construir otros mundos posibles en el aquí y el ahora. Es el elemento que aterriza la educación en la realidad social y política del territorio. Busca que el Scout deje de ser un espectador para convertirse en un actor de transformación consciente y crítica. Es la manifestación externa de la ética Scout, donde se reconocen las injusticias locales para construir "utopías viables" a través de la solidaridad y el apoyo mutuo, trabajando activamente por otros mundos posibles.
Somos parte de la Comunidad Critica de Escultismo Popular, que busca enlazar experiencias de aplicación de escultismo crítico popular alrededor del mundo, tejiendo desde la hermandad y la búsqueda de la construcción de otros mundos posibles.